A la luz de las estadísticas, la imagen que presenta a los canarios como unos indolentes "aplatanados" muy poco proclives al trabajo parece estar tan alejada de la realidad como la mayoría de los tópicos sociales. La tendencia, además, refleja que la escasez de empleo está teniendo un reflejo en las exigencias que deben afrontar los isleños e isleñas del Archipiélago que aún conservan su puestos de trabajo.
Según los datos del Ministerio de Trabajo e Inmigración durante el tercer trimestre de 2011 los canarios realizaron un total de 209.500 horas extraordinarias, lo que supone un incremento del 17,4 por ciento en relación con el mismo periodo de 2010. Estas cifras, con todo, se refieren solamente a las horas contabilizadas legítimanente. No quedan registradas, en cambio, las horas extraordinarias que muchas empresas obligan a realizar a sus empleados sin que en algunas casos sean remuneradas.
Por otro lado, Canarias es también una de las comunidades con menos horas no trabajadas por vacaciones y días festivos, con 62,3 horas no trabajadas por empleado durante el tercer trimestre del año. Esto supone un aumento del 10,3% en relación con el mismo periodo de 2010, cuando se registraron 56,5 horas no trabajadas por vacaciones y festivos. Sólo Baleares (49,3) tuvo menos horas de vacaciones.
Algo similiar sucede con las horas no trabajadas por "causas ocasionales", entre las que se incluyen la incapacidad temporal, la maternidad, los permisos, los expedientes de regulación de empleo, la conflictividad laboral, el absentismo no justificado, la formación o las actividades de representación sindical. Canarias fue una de las comunidades cuyos trabajadores tuvieron menos horas no trabajadas por esos motivos, unas 12,9 horas por empleado en el tercer trimestre de 2011, mientras que en el mismo periodo de 2010 ascendieron a 15 horas por trabajador.
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