La empresa automotriz sueca Saab se declaró en quiebra tras fracasar el intento de conseguir financiamiento por parte de un grupo chino. La compañía sueca no había fabricado un solo auto en muchos meses
La empresa automotriz sueca Saab se declaró en quiebra tras fracasar el intento de conseguir financiamiento por parte de un grupo chino.
La compañía escandinava, que no ha fabricado un solo auto en muchos meses, buscaba alcanzar un acuerdo con la firma china Youngman.
Sin embargo las negociaciones se estancaron debido a que General Motors, antigua propietaria de Saab y aún poseedora de acciones en la compañía, se opuso señalando que no quería que los derechos de propiedad intelectual de su tecnología pasaran a China.
El trato era considerado como la última oportunidad de salvar a la famosa marca.
Se espera que un tribunal sueco nombre en breve los administradores que se encargarán de reestructurar la empresa.
4