De acuerdo con un estudio difundido por la publicación "Papeles de Economía", la valoración de los servicios de dependencia que realizan los "cuidadores informales",- es decir, los familiares -, alcanza entre los 35.000 y los 58.000 millones de euros, tomando como referencia el año 2008. El citado estudio puntualiza que las horas que dedican los cuidadores no profesionales a los 1,45 millones de personas dependientes se eleva a 4,6 millones de horas al día.
Según el articulista Hernando F. Calleja, del periódico "El Economista", el sistema para la Atención a la Dependencia ha visto seriamente truncadas sus expectativas por la dura crisis económica que coincide con su puesta en marcha y su primer desarrollo. Y ello con independencia de los problemas de gestión, coordinación, formación de personal y competencias políticas que este aparecido desde que se constituyó.
El articulista sostiene que de no ser por el papel insustituible que tienen los llamados "cuidados informales", es decir, la atención no profesional de los dependientes realizados mayormente por familiares, el sistema presentaría unas cifras francamente decepcionantes.
De acuerdo con un estudio difundido por la publicación
"Papeles de Economía", la valoración de los servicios de dependencia
que realizan los "cuidadores informales",- es decir, los familiares
-, alcanza entre los 35.000 y los 58.000 millones de
euros, tomando como referencia el año 2008. El citado estudio puntualiza que
las horas que dedican los cuidadores no profesionales a los 1,45 millones de
personas dependientes se eleva a 4,6
millones de horas al día.
INVERSION EN HORAS Y SEXO DE LOS/LAS CUIDADORES
El 37.8% de los cuidadores informales dedican cinco horas o menos; el 15.9% prestan entre 6 y 10 horas; el 9.9% entre 11 y 15 horas; y el 36.2% 16 horas o más.
Según revela el informe, las tres cuartas partes de los cuidadores informales son mujeres. Y entre las tareas más frecuentes que realizan estos, se encuentran las relacionadas con el aseo personal, vestirse y desvestirse, preparar comidas, realizar tareas domésticas, o hacer la compra. Otro tipo de tareas son aquellas que se refieren a cuestiones de carácter médico, atención a las disfunciones e incontinencias.
Según el profesor Juan Oliva, uno de los realizadores del estudio, esos 35,000 - 55,000 millones de euros, representan lo que costarían esos servicios si estos cuidadores informales no realizaran las tareas que actualmente están desempeñando . "No quiere decir -puntualiza el profesor - que sea estrictamente un ahorro para el Estado, pero sí para las Administraciones Públicas y, eventualmente, para las Compañías de seguros."
Para Juan Oliva, el fenómeno de los cuidados informales en España tiene un trasunto de "patrón cultural", Que en países como Suecia sería impensable. En esos países la familia no tiene la percepción de que deba de encargarse del cuidado de un anciano o de un enfermo crónico.
Otra de las características de la situación española, según el profesor Oliva, es la enorme diferencia de mujeres que hacen esos cuidados en relación a la de los hombres. Ello se debe a la menor presencia laboral de la mujer, aunque esa desproporción ha comenzado a cambiar.
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