Todos los ojos están puestos en la cumbre que se inició anoche en Bruselas, ya que la supervivencia de la moneda única europea depende en gran parte de los resultados que arroje. Tanta expectación, sin embargo, ha llevado a algunos bancos centrales a cubrirse las espaldas ante la posibilidad de que el resultado sea negativo (...)
Todos los ojos están puestos en la cumbre que se inició anoche en Bruselas, ya que la supervivencia de la moneda única europea depende en gran parte de los resultados que arroje. Tanta expectación, sin embargo, ha llevado a algunos bancos centrales a cubrirse las espaldas ante la posibilidad de que el resultado sea negativo y acabe provocando una ruptura de la zona euro, según informó ayer The Wall Street Journal citando fuentes cercanas a la situación.
Los supervisores financieros de algunos países han comenzado a elaborar planes de choque para afrontar una posible salida de algún miembro de la región comunitaria o, incluso, una desintegración total de la eurozona. Entre otros, el rotativo cita al banco central de Suiza, que estudia sustitutos para el euro como divisa de referencia para tratar de mantener estable el valor de su moneda.
Por su parte, el Banco Central de Irlanda estaría analizando si necesitará prensas adicionales en caso de que deba imprimir nuevos billetes para una moneda nacional.No obstante, el organismo ha desmentido la información, al asegurar que no está imprimiendo billetes de la antigua libra irlandesa. Otros países europeos al margen de la moneda única, como Montenegro o Letonia, también contemplan medidas de defensa con las que protegerse ante una posible caída del euro.
Planes preliminares Las fuentes citadas, siempre según WSJ, señalan que se tratan de planes de contingencia preliminares y que en ningún caso se está dando por sentado que la zona euro vaya directa a la disolución, una opción que hasta ahora tanto los líderes europeos como los propios banqueros centrales han rechazado. Sin embargo, los más pesimistas dudan de que la Cumbre de esta semana consiga dar un giro a la difícil situación, en vista de cómo concluyeron encuentros anteriores, y tras las declaraciones de ayer de fuentes delGobierno germano que enfriaban los ánimos de cara a un pacto.
En este punto, con Italia y España al borde del abismo,muchos analistas y expertos consideran que un recrudecimiento de las tensiones en los mercados haría temblar los cimientos de UE.
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