Todo parece indicar que la Sanidad Canaria ha entrado definitivamente
en barrena. El malestar empieza a ser generalizado. Unas veces son los
profesionales que trabajan en los centros de Salud los que alertan de la penosa
situación que los recortes están provocando en este servicio público de
crucial importancia. En la mayor parte de las ocasiones, no obstante, son los usuarios los que,
desconcertados, trasmiten a sus conciudadanos la última incidencia con la que
tropezaron al acudir a alguno de los centros del Servicio Canario de Salud. Hace unos días, la Asamblea Canaria por el Reparto de la Riqueza
(ACRR) recogía esta zozobra
colectiva en una denuncia que formuló a través del "punto de información
sobre derechos sociales" acerca de la muerte de un paciente en el Hospital Universitario
de Canarias (HUC). Según la ACRR, los recortes a los que se está viendo sometida la Sanidad
pública está agravando, aún más si cabe, la alta precariedad que se detecta en
el servicio. Para ilustrar lo que está sucediendo la Asamblea Canaria por el Reparto de la Riqueza
envía a este diario digital el relato testimonial del familiar
de un paciente. Informaciones
como éstas llegan con lamentable frecuencia a nuestra redacción. Nos hacemos
eco en este caso del testimonio que nos remite la ACRR, que reproducimos textualmente.
"El lunes día 13 de Febrero, -narra el testimonio que aporta la ACRR - encontré a mi hermano Juan Jesús Rodríguez López en el Puerto de La Cruz desorientado. Como en días anteriores había tenido los mismos episodios acompañados de brotes de agresividad. Nos dirigimos al Centro Hospitalario Bellevue en el Puerto de La Cruz (centro concertado) sobre las 7 horas.
Y continúa relatando "La doctora que lo atendió decidió enviarlo al Hospital Universitario en ambulancia. Me pidió el consentimiento para sedarlo si era necesario. Siempre que ha tenido un ingreso me llaman para contrastar información. El martes a las 13 H, aún no me habían llamado. Decido llamar yo para que me informen sobre su estado. Me dicen que le habían dado el alta. Les digo que siempre me llaman para recogerlo y él no dispone de dinero ni documentación. Entonces me dicen que a lo mejor lo derivaron a San Fernando. Que llame y pregunte mientras ellos averiguan que pasó."
La familiar del paciente se pone en contacto con el Centro Hospitalario de Bellevue, donde le confirman que allí no se había solicitado cama para su hermano. Vuelve a llamar y le comunican que su hermano abandonó el hospital y que le proporcione una foto a la policía para que pueda proceder a iniciar su búsqueda.
"A las 5 H voy al Hospital - añade - para intentar recabar información. Me atiende el médico que no estaba y que lo único que tenía claro es que ya estaban avisados los medios de seguridad.
"El miércoles me llama el mismo médico -dice la hermana del paciente - y me dice que mi hermano llegó en la ambulancia y que el médico que le atiende vio a una persona perfectamente razonable que le solicitaba una valoración de psiquiatría para demostrar que estaba con una buena salud mental e impedir la incapacitación si alguien la solicitaba. El médico no le dio medicación y a las 5 de la madrugada se dieron cuenta que ya no estaba en el centro."
"¿Vieron una persona razonable -se pregunta la persona
que aporta este testimonio - que va en ambulancia trasladado de otro centro
hospitalario para pedir una valoración? Todos sabemos que para pedir que te vea
un especialista te vas a tu médico de cabecera, con el pase esperas la cita
como todos los usuarios. El informe de la doctora que lo derivó no tiene
validez? En el Universitario hay informes de su enfermedad y problemática.
Bien, ¿desaparece y no avisan a los familiares ni a los servicios de seguridad? Mi hermano apareció el martes sobre las 19 H en el Puerto de La Cruz sin saber como y sin medicación alguna. Hechos como estos son los que no se pueden tolerar porque se ha puesto en peligro la vida de mi hermano y la de otras personas."
4