Paradójicamente, es el diputado de la formación política Izquierda Unida en la Asamblea de Madrid, José Antonio Moral Santín, el que encabeza el ranking percepciones multimillonarias provenientes de las Cajas de Ahorro. Pero no es el único. Le siguen de cerca diputados ultraconservadores y socialdemócratas del PSOE.
Paradójicamente, es el diputado de la formación política Izquierda Unida en la Asamblea de Madrid, José Antonio Moral Santín, el que encabeza el ranking de un conjunto de políticos institucionales que han percibido cuantiosísimas retribuciones por el trabajo desempeñado como consejeros en Cajas Bancarias que ahora van a ser
"rescatadas" por el Estado. Los integrantes de la casta de los políticos incrustados en las instituciones del sistema se han esforzado en vaciar las Cajas, poniendo en manos de la derecha económica los argumentos que esta necesitaba para proceder a la privatización de las mismas.
José Antonio Moral Santín, otrora significado economista de izquierdas, recibió durante el año 2011 la friolera de 526,000 euros - es decir, 87,519,000 pesetas - procedentes de su trabajo en el Banco Financiero y de Ahorro y en Bankia. Caja Madrid añadió -por si fuera poco - la cantidad de 17,000 euros. Ni qué decir tiene que los contundentes ingresos de este diputado de "izquierdas" han servido de carnaza al periódico ultraconservador El Mundo para lanzar furibundos y merecidos ataques contra el personaje y la formación política a la que pertenece el diputado.
Pero aunque el reputado economista - que no comunista - batió el récord en las percepciones monetarias, no fue ni mucho menos el único. De la Merced, militante del Partido Popular, recibió la nada desdeñable cifra de 429,000 euros. Virgilio Zapatero, reputado jurista y ex miembro de la dirigencia del PSOE no se quedó corto: cobró durante el año 2011 el escalofriante emolumento de 421,000 euros.
Pero la cifra que ninguno de los mencionados pudo alcanzar fue la que percibió el conocido expresidente del Fondo Monetario Internacional y destacado dirigente del Partido Popular, Rodrigo Rato. Quien en el 2004 ocupara la gerencia del FMI y recibiera durante su mandato el trato protocolario de "jefe de Estado", cobró en el curso del pasado año la abracadabranante cantidad de 2 millones de euros. Ello sin contar, naturalmente, la parte correspondiente a su salario.
Ni qué decir tiene que esta orgía de ingresos multimillonarios de la que se beneficían quienes se supone que prestan un servicio a la sociedad, se convierte en un acontecimiento indecente y repugnante cuando, simultáneamente, millones de ciudadanos del Estado español han perdido sus viviendas y sus trabajos. Noticias como ésta contienen, sin duda, un clarísimo y justificado llamamiento a la rebelión social.