La Encuesta de Población Activa publicada este viernes 26 de enero indicaba que el desempleo en el Estado español ha alcanzado un nuevo récord histórico. Cinco millones trescientos mil parados. El pasado año se destruyeron 600.000 empleos. Un número sólo inferior tras el estallido de la Crisis a los registrados en 2008 y 2009. De esta forma, la tasa media de desempleo alcanza ya el 22,8%. El paro creció en todos los sectores, excepto en el de personas que buscan su primer empleo. La Construcción, sin embargo, sigue siendo el sector que destruye más empleo. La diferencia por territorios también es significativa. En la peor situación se encuentran Andalucía y Canarias, con tasas de paro superiores al 30%. En el otro extremo, País Vasco y Navarra no superan el 14%.
1.600.000 HOGARES CON TODOS SUS MIEMBROS EN PARO
El desempleo se dispara especialmente en el sector juvenil, alcanzando ya el 48%. Es decir, que uno de cada dos jóvenes se encuentra en el paro. Otra de las cifras más sobrecogedoras es la del número de hogares con todos sus miembros en paro. Este rubro no deja de crecer y se sitúa ya en 1,6 millones. 247.000 más que hace tan solo un año.
EL DESEMPLEO CONTINUARÁ CRECIENDO EN 2012 Y 2013
Pero si estas estadísticas reflejan una situación dramática, aún peores son las perspectivas económicas para el presente 2012 y el 2013. "En el comienzo la crisis estuvo muy centrada en la construcción, ahora se trata de un colapso general del mercado en el que influye la crisis internacional, la restricción del crédito y la falta de empuje de la demanda interna", apunta la profesora del departamento de Economía Aplicada de la Universidad de Oviedo Begoña Cueto.
El efecto combinado de las políticas de "austeridad" impuestas por la "troika" - Comisión Europea (CE), el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Central Europeo (BCE) y la restricción del crédito por parte de las entidades financiera abocan a la economía española, en efecto, a una contracción aún mayor, cuyos efectos volverán a recaer sobre las clases asalariadas. Los economistas -si bien disienten acerca de las posibles soluciones o alternativas a la Crisis en función de la escuela a la que estén adscritos - coinciden en un punto fundamental. Durante el año 2012 continuará la destrucción de empleo y no existen datos que permitan augurar que esta sangría pueda detenerse en el 2013. Florentino Felgueroso -de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada - se muestra contundente a este respecto. "Si hay que cumplir con el déficit con las cifras actuales el año que viene llegaremos a los seis millones y medio de parados".
¿HACIA LA LATINOAMERICANIZACIÓN DE ESPAÑA?
Una perspectiva terrorífica que, en cualquier caso, se encuentra avalada por la experiencia histórica de los efectos que las políticas económicas que hoy se aplican en España y el resto de la UE tuvieron, en las décadas finales del pasado siglo XX, en América Latina. En un reciente artículo el analista y activista Jérôme Duval alertaba sobre este particular: "La gran crisis internacional que comenzó en Estados Unidos en los años 2007-2008, y se extendió luego a casi la totalidad del planeta, dio pie al Fondo Monetario Internacional para convertirse en un actor principal en Europa... Aunque desacreditado por el desastre social causado por las políticas que impuso en el Sur, el FMI aprovechó la crisis para volver a recuperarse y generalizar en el Norte las mismas políticas nefastas". “La misma lógica -recordaba en su artículo Duval - está siendo aplicada actualmente en el Norte: el FMI se convierte en acreedor de diversos países de Europa occidental y, más allá de las recomendaciones que prodigaba aquí y allá, ahora interviene directamente en las políticas económicas en el corazón del viejo continente. Lejos de servir al interés de las poblaciones afectadas por la crisis, el FMI actúa al servicio de las grandes potencias y de las empresas transnacionales, entre las cuales las grandes sociedades financieras privadas desempeñan un papel fundamental".
El resultado que estos "servicios" provocaron en las económicas latinoamericanas es hoy suficientemente conocido. ¿Abocaran estas políticas a España, finalmente, una crisis semejante a la que arrasó la Argentina a partir del año 2001?
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