A raíz de las informaciones vertidas en diversos medios relativas a las nuevas normas de funcionamiento del Albergue Municipal de Santa Cruz de Tenerife que apunta el señor Javier Gutiérrez, Consejero Delegado del IMAS, desde la Plataforma por la Dignidad de las Personas Sin Hogar hemos de decir lo siguiente:
Nos parece bien:
-Que se intente dar un trato diferenciado a las personas mayores de 65 años y a las que tienen una minusvalía o enfermedad grave, para derivarlas a centros especializados donde puedan ser atendidas como es debido.
-Que se potencie el centro de día con actividades que mantengan activos y ocupados a los usuarios del albergue, con vistas a su reinserción en la sociedad a una situación de no dependencia. Si bien entendemos que el centro de día debe ser un espacio permanente habilitado al efecto para ello, y no el mismo comedor del albergue. En relación a las actividades, entendemos que en la medida de lo posible deben estar encaminadas a la formación y a la promoción laboral, y no en meras actividades de entretenimiento.
-Que se amplíe y mejore el servicio del centro de noche, para dar cobertura nocturna a las personas sin hogar que no pueden acceder a una cama por estar, como afirman, todas las plazas cubiertas.
-Que se haga ver a los usuarios que el albergue no es una residencia permanente. Aunque esta advertencia entendemos que debe ser tomada con mucha cautela, sin que suponga una presión o amenaza constante para el usuario al que se obliga a dejar el centro pasado un tiempo. Entendemos que este asunto debe tomarse de manera individualizada, teniendo muy en cuenta la situación de cada persona y las dificultades que encierra la vida hoy día para cualquiera, dificultades que son muchas más cuando se trata de personas sin hogar.
-No estamos de acuerdo, y más allá de eso, nos parece un crueldad, una medida más propia de una cárcel de otros tiempos que de un centro de asistencia, que se fije un régimen disciplinario como el que parece que quieren implantar, impidiendo hacer uso del albergue a las personas con problemas de drogas y alcoholismo, no dejándolos ni tan siquiera comer. No estamos para nada de acuerdo en que a una persona enferma se la haga culpable de su situación y se la castigue cuando debería ser ayudada. Hay que entender que el consumo de alcohol o drogas, cuando pasa del mero consumo al consumo dependiente y adictivo, deja de ser un vicio y pasa a ser una enfermedad, una enfermedad que necesita de mucha ayuda y atención, tanto más si se trata de personas sin hogar que normalmente arrastran otras patologías físicas o psicológicas, además de no contar por regla general con apoyo familiar o sustento económico de ningún tipo. Frente a esta realidad, los centros de deshabituación al alcohol y a las drogas en Canarias están mayoritariamente enfocados a contar con la colaboración y ayuda del familiar del enfermo, o bien son de régimen externo, o bien son de pago. A simple vista se observan las dificultades a las que se ha de enfrentar una persona sin hogar con problemas de drogas o alcohol y otras patologías asociadas para dejar su adicción. Nos parece una barbaridad por tanto que pongan el castigo antes que las ayudas. Lo normal sería asegurar un sistema integral de asistencia a personas sin hogar con problemas de adicción de forma que cuente con todos los medios y la ayuda necesarios para salir de esa situación, y después y sólo después fijar una serie de protocolos alternativos, no castigos, para los sin hogar que por su grado de adicción no logren rehabilitarse por los cauces habituales.
Dicho esto, entendemos que si a una persona sin hogar con adicción al alcohol o a cualquier otra droga se la deja sin comer y además en la calle, no por ello dejará de beber ya que no bebe por propia voluntar, bebe porque es adicta y está enferma. Y lo que conseguirán con esta medida es que siga bebiendo, aún más, sin alimentarse, sin poder asearse, sin poder resguardarse del frío, durmiendo en la calle sin protección, agravando de esta manera su enfermedad y su depresión.
En este sentido, hemos de recordar que el actual Consejero Delegado del IMAS era antes de acceder a este cargo el responsable de varios centros de atención a personas sin hogar en Santa Cruz de Tenerife propiedad de una ONG caritativa, y uno de esos centros fue denunciado por varios usuarios en fiscalía en mayo de 2011 por unos supuestos malos tratos psicológicos derivados al parecer de un tipo de disciplina parecida a la que se quiere implantar en el Albergue Municipal.
Insistimos, las personas sin hogar son víctimas no culpables, son personas que en la mayoría de los casos están muy machacadas por la vida, muy deprimidas, muy afectadas. Así, entendemos que se les debe exigir que pongan de su parte en su recuperación, pero no con una disciplina como la que anuncian desde el IMAS, no como si fueran mercancía, no como si se tratara de un joven de 18 años, no con castigos, sí con empatía, sí con cariño, sí con comprensión, siendo conscientes de su especial situación de vulnerabilidad, siendo sus amigos, ayudándolos de verdad.
De igual manera, nos parece una tomadura de pelo que se pretenda cambiar el nombre al albergue y ponerle "Centro Municipal de Atención a Personas sin Hogar" cuando lo que se pretende hacer ahí, a tenor de lo que anuncian, es algo más parecido a un cuartel militar o algo peor.
-Tampoco estamos de acuerdo con la facilidad con la que se varían los datos desde la concejalía de Servicios Sociales, pues no es posible que preguntado el señor Arocha hace unos meses por la situación de los usuarios del albergue, en el Pleno del Ayuntamiento, por parte de la concejala Asunción Frías, el señor concejal nada dijo entonces de una persona ciega u otra con piernas amputadas, como apunta ahora el señor Javier Gutiérrez, cuando sabemos que esas personas y muchas otras con muletas llevan mucho tiempo viviendo en el albergue.
Igualmente, no entendemos el motivo del silencio de los facultativos médicos y sanitarios que asisten o trabajan en el albergue, callados sin denunciar las deficiencias notables en materia de salud que se observan, faltando a lo que obligan los códigos deontológicos de médicos y enfermeros.
-Y lamentamos enormemente que se olvide y no se trabaje en la creación de la Unidad Local de Reducción de Daños y Prevención del Sinhogarismo que se aprobó como Moción Institucional en un Pleno del Ayuntamiento hace unos meses, manteniendo a la misma empresa privada que lleva tantos años gestionando el albergue de manera tan deficiente y a un coste nada barato, demostrando con esto una vez más que la palabra del político no tiene valor ninguno.
-Por último, nos parece lamentable que existiendo como existe una Comisión de Trabajo creada al efecto para ayudar a las personas sin hogar, todos los grupos políticos y colectivos integrantes de la misma callen y asientan con esa medida inhumana y cruel que apuntan desde la concejalía de Servicios Sociales, con la que pretenden castigar a las personas sin hogar con adicción al alcohol o a las drogas amén de otras muchas patologías como si se tratara de un niño que ha hecho una travesura en casa. Sencillamente, creemos que han perdido todos literalmente el norte. ¿Acaso piensan que por negarles el uso del albergue van a dejar de existir o de beber estas personas? Lo que pasará es que seguirán con su lamentable vida en la calle, en un estado mucho peor, y acabarán muriendo.
Llegado a este punto, dada la importancia de lo que se está tratando, esperamos que puedan darle publicidad a nuestro comunicado, información que no obstante haremos llegar también a todos los grupos del Ayuntamiento y a tantas instituciones y colectivos como creamos necesario, para que luego no digan que no lo sabían.
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