El 31 de diciembre pasado, es obvio, que fue el último día del año 2011 en España. Y como suele ser tradicional -escribe JOSÉ SALGUERO DUARTE - muchos ciudadanos se echan a la calle al mediodía compartiendo con familiares, amigos y conocidos el vermut, el tapeo típico de cada ciudad o incluso la comida.
El 31 de diciembre pasado, es obvio, que fue el último día del año 2011 en España. Y como suele ser tradicional, muchos ciudadanos se echan a la calle al mediodía compartiendo con familiares, amigos y conocidos el vermut, el tapeo típico de cada ciudad o incluso la comida.
Servidor de usted, estimado lector, es lo que hizo. Y al llegar a casa sobre las 18:00 horas. Me habían preñado tanto, ciertos temas en las diferentes conversaciones y asuntos que salieron a la luz, hasta el punto, que necesité alumbrar en forma de poema uno de ellos, titulándolo: A ti compañero, el que finalicé de crear a las 19:30 horas, dedicándoselo a la memoria de un hombre bueno, diciendo el poema así:
Una vez, estimado lector, remitido el poema por e-mail a la persona adecuada, me quedé más que satisfecho, porque esa fue mi despedida literaria del pasado año 2011. Iniciando el nuevo con el pie izquierdo.
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