Según había
sido anunciado -y convocado- y como todos los años, desde la
clandestinidad en tiempos de la Dictadura franquista hasta
nuestros días, este 1º de noviembre, el
Partido Comunista de Canarias (PCC) organizó la subida a la
Sima de Jinámar, en homenaje a los que murieron defendiendo la
República, la Libertad y la Igualdad social.
Con tal motivo, en esta ocasión, "el Partido" también dirigió un
escrito al Gobierno de Canarias, en el que ha solicitado:
1. El inicio de acciones para la anulación de los juicios y
consejos de guerra sumarísimos que se llevaron a cabo en
Canarias contra los que defendieron la legitimidad democrática,
2. Que se aprobase una condena por parte del Parlamento de
Canarias a la conocida como "represión irregular", y
3. Que se aprobase un reconocimiento especial al gomero
Guillermo Ascanio que participó en la defensa de Madrid.
En años anteriores escribí breves crónicas sobre la
concentración, la marcha y el acto (1); sin embargo, este año
aprovecho que el amigo Manuel Rodríguez Hernández (Lolo), puso
su corazón y su empeño para describir en un artículo que con el
titulo "ACTO DE HOMENAJE A LOS LUCHADORES POR LA LIBERTAD, LOS
DERECHOS SOCIALES Y LA REPÚBLICA, EN LA SIMA DE JINÁMAR" (2)
-que contó con un magnífico trabajo de repportaje gráfico-, no
sólo lo acontecido en la jornada, sino los sentimientos que
embargaban a los allí presentes, para abordar otros temas
surgidos de personajes que no olvidan y que en el contexto de
espacio y ambiente suelen recordar cosas que, en ocasiones,
parecían olvidadas....
En esta foto, aparecen dos
personajes que me ayudaron a traer desde lo más profundo de la
memoria histórica, algunos hechos que con gran precisión me
describieron, como si hubiesen sucedido ayer mismo.
Luz Marina González Barreras (con la bandera en la mano),
militante comunista desde la década de los 60 nos contó que su
ya fallecido padre D Manuel González de Armas les informaba en
el seno de su hogar los tristes acontecimientos que sucedían
allí, en Jinámar; siempre con la advertencia de que debían
mantener gran prudencia y no comentarlo porque podían ser objeto
de represalias.
Recordó Luz Marina, el caso de Juan Torres, un trabajador de
telefónica en Arucas que a pesar de estar muy enfermo, incluso
con hemoptisis, fue arrancado de la cama en su hogar y
desaparecido; recordó a su hermano Manuel y la influencia que
este ejerció sobre ella para incorporarla a las actividades de
carácter cultural (recitales, obras de teatro, libros) que
desarrollaba "Latitud 28", organización muy vinculada al PCE;
recordó -y nos contó- muchas de aquellas actividades... las
entradas para el Club Victoria diseñada por el artista Tony
Gallardo (3) y firmadas por detrás por sus compañeras.. en fin,
algún que día volveré sobre esto y junto a Luz Marina haremos al
lector partícipe de tales recuerdos....
Domingo Santana Armas ("Valencia"), como siempre, se encontraba
en primera línea, en lo alto del promontorio donde suele
colocarse y desde donde no se pierde aspecto alguno de lo que
sucede allá abajo, donde se celebra el acto, en la misma boca de
la Sima.
Comentamos
varios pasajes del libro donde se recogen sus vivencias (4) sobre el golpe franquista contra la República española, la represión subsiguiente, los campos
de concentración en Canarias...
Tengo la impresión -como ya señalé- que aquel ambiente era muy propicio para la recordación, la reflexión, la meditación más profunda acerca de la condición humana. Esto hace que aunque no se desee, el subconsciente saque a flote detalles y sucesos que parecían olvidados para siempre. Quizás por ello, se refirió Valencia a un hecho que no comunicó al autor de su libro, relacionado con el luchador (de Lucha Canaria) "Florido" y que en la memoria colectiva de los represaliados y sus familias se erige como la imagen de la justicia, pues según se cuenta al ser arrojado a la Sima arrastró
con él a uno o dos de aquellos sanguinarios fascistas.
A José Santana Florido,
el joven compositor isleño Pedro Gerra, le dedicó recientemente -al menos para mí- una de sus obras, con el título de "Huesos".
No fue Florido
el único deportista destacado objeto de represión: Fernando Ríos
estuvo encarcelado durante cuatro años en el Lazareto de Gando,
donde Valencia también llevó lo suyo; el boxeador "Fillo"
Hernández fue fusilado en la Isleta ......
-"Florido estaba organizado en nueestro Partido, en Gando...
El no quería salir de allí".., me confiesa "Valencia"
-¿Por qué?- pregunto casi intuyendoo la respuesta
-"Pues porque sabía que irían a poor él..... -responde
rápido Valencia y agrega con voz profunda- No tuvo
alternativa; le llegó el perdón y no le quedó más remedio que
salir"....
Comienza el acto en la Sima; hablan los oradores; en el aire se
huele la injusticia; en el espacio, la ausencia.
Si, la ausencia de rostros necesarios, incomprensiblemente
ausentes; como si la recordación, la reivindicación, la
exigencia de justicia fuera cosa de siglas y convocantes y no de
reparación histórica; de compromiso con las víctimas y sus
familiares. Ausencia de una adecuada conservación de aquel lugar
simbólico donde tanto crimen e injusticia se pretenden sepultar.
En estos precisos momentos en los que a escala internacional los
crímenes que un día fueron, se convierten en actualidad de la
mano de la justicia -en Chile, Uruguay, Argentina, porque los
crímenes contra la humanidad no prescriben-; mientras que en el
ámbito del Estado español, se trata de frenar hasta la más
mínima acción por recuperar la memoria histórica, me parece que
desde la negra boca de la Sima, Fucik se asoma y nos grita:
"Hombres: os he amado. ¡Estad alerta!"